Siliconazo total: ¿en qué piensas cuando te quieres aumentar el pecho?
26 Enero 2009 at 14:38 | In cirugía | 29 CommentsTags: cirugía, aumento de pecho
Cuando leí la polémica levantada por la discoteca Pachá de Valencia, que sorteaba un aumento de pecho (dicho en fino y en cristiano, un siliconazo en la delantera) me entró una mala leche indescriptible.
Con la cirugía plástica se banaliza mucho. Muchísimo. Yo soy una firme defensora de ella cuando existen MOTIVOS JUSTIFICADOS, soy la primera en defender a capa y espada a alguien que REALMENTE LA NECESITE. Si a mi consulta viene una chica con un dolor de espaldas horrible por exceso de pecho, no me lo pienso, al quirófano a quitar el exceso, el complejo, la dificultad para encontrar ropa en la que quepa la pechonalidad y etc. Si tiene un queloide que le afee una zona del cuerpo visible, tampoco me lo pienso. Pongo estos dos ejemplos porque son los que más a mano tengo y he vivido más de cerca, pero seguramente existen muchos más. Y, además, hago la siguiente puntualización: una cosa es la cirugìa reparadora, en la que se trata de corregir una deformidad evidente, corregir algo que le quite funcionalidad al cuerpo y otra la cirugía estética en la que sólo se busca el embellecimiento, dejando en tal caso de ser una operación médica para pasar a ser una operación estética.
Ahora vamos a centrarnos en la operación de aumento de pecho. El pecho, para una mujer, es importante, para qué negar lo contrario. Hay quien está contenta con lo que tiene, quien desearía tener más volumen o más firmeza pero se contenta con lo que tiene, quien no está a gusto, etc. Para todos los gustos. Yo entiendo a las chicas que tienen muy poco pecho y quieren aumentárselo. El estar de acuerdo o no con esta decisión, ya es opinión personal y prefiero no entrar en ese camino porque cada caso es único y no puedo generalizar. Sin embargo, a veces me queda la impresión de que no se informa por completo a quienes se van a someter a este tipo de cirugía, no son del todo consciente de que es una CIRUGÍA con un POSTOPERATORIO y unas COMPLICACIONES que se pueden dar o no pero siempre hay que tener en cuenta. Además, hay que tener en cuenta las indicaciones de cirugía: personas con un volumen mamario escaso que le perjudique en su vida personal y social de forma comprobada (sin que sea un capricho “quiero más pecho porque sí”) y sin que haya asociada ninguna patología psiquiátrica.
Hoy en día existen diversos tipos de prótesis mamarias, tanto por el material empleado (prótesis con relleno de gel, de silicona, de suero, etc) como por la forma (redonda, en lágrima, ajustado al tejido mamario que posea la paciente y el resultado final deseado). El material empleado depende de cada país, de modo que las de gel de silicona están permitidas en Europa y en los Estados Juntitos estaban prohibidas hasta hace dos años. Además, el relleno puede estar en un único compartimento (toda la prótesis mamaria) o en varios compartimentos, para asegurar que en caso de rotura la fuga sea mínima. Todas se colocan en quirófano, bajo anestesia general, pudiendo situarse entre la mama en sí y los músculos pectorales o entre los músculos pectorales y las costillas. No es una cirugía especialmente agresiva, pero sí lo suficiente como para sufrir molestias en el postoperatorio.
En el postoperatorio, además del dolor y la inflamación consecuentes, se corre el riesgo de sufrir:
- Hematomas. Se empieza con un dolor en uno de los pechos que se hace insoportable y éste se vuelve firme, la piel a tensión, dolorosísimo al tacto. ¿Y qué hacemos ante eso? Pues a quirófano otra vez, a drenar el hematoma, cerrar bien el vaso sanguíneo que estaba soltando sangre y a recolocar el implante.
- Infección. A veces implica la retirada del implante.
- Formación de una cápsula en torno al implante (capsulitis periprotésica). ¿Lo qué? El implante es percibido por el cuerpo como un objeto extraño, algo que está ahí y no forma parte del organismo, así que hay que defenderse de él y si es posible, eliminarlo. En el caso del implante mamario, se forma una cápsula de tejido duro alrededor que tira del mismo, experimentando la paciente dolor junto con un aumento de la dureza o firmeza del pecho e incluso deformidad del mismo. Aquí es precio puntualizar que siempre se da una pequeña capsulitis fisiológica, que sólo es peligrosa en caso de que progrese y sea bastante extensa y llamativa. Sólo se retira el implante en caso de que la paciente experimente un gran dolor y tenga la mama dura, fría y deforme.
Además de lo anterior, hay otras complicaciones que no se suelen pensar, como que el implante es algo fijo, estable. ¿Qué quiero decir con esto? Recurro al ejemplo de Victoria Beckham, una mujer que se colocó sendos implantes de silicona y adelgazó de manera notoria. Al adelgazar, todo el cuerpo menguó por igual…excepto el pecho, que incluso cambió de forma, ya que donde antes había implante, tejido graso, tejido subcutáneo y piel, ahora sólo hay implante, algo de tejido subcutáneo y piel.
Con todo esto no pretendo ser alarmista ni meter miedo sino intentan concienciar, meter en la cabeza que un aumento de pecho es una cirugía y que por tanto hay que tener claro a lo que se va y las posibles complicaciones. No es un tema con el que frivolizar, menos de la manera en que se hizo. Os recomiendo que leáis este artículo en Per Ardua Ad Astra acerca de la cirugía estética para aclarar un par de cositas, que nunca viene mal puntualizar.
Para terminar, os dejo una imagen bastante buena de micockringnomedejapensar en referencia a la polémica de Pachá y el aumento de pecho que sorteaban:

Dedicado a Cora, a quien le leí afirmar “Sin tetas no hay homenaje”, en referencia a la dichosa discoteca.
Nota: entrada meneada. Muchas gracias
¿Medicina Basada en la Evidencia?¿Qué es eso?
23 Enero 2009 at 10:57 | In General | 16 CommentsTags: medicina basada en la evidencia

Hacerse preguntas es bueno...
Todavía recuerdo el día que mi profesor de prácticas en el Centro de Salud casi me tira a la cabeza un manual de Medicina Basada en la Evidencia al decirle “¿Y por qué no le mandamos a esta mujer Trombosí pa’ las piernah?“(imaginad esto con acento andaluz). “Mira en este manual, ¿qué dice? ¿ Hay evidencia de que su uso sea beneficioso? ¿Realmente da resultados?¿Conoces algún artículo donde se avale su uso? NO, ene-o, así que ya puedes ir espabilando“. Una de las cosas que más le tengo que agradecer a este hombre es que me enseñó que una cosa era la Medicina de facultad y otra la Medicina de consulta.
Hace poco escribí un artículo medio en serio, medio en broma, acerca de la Medicina Basada en la Evidencia. Rafa Bravo me comentó que no estaría mal que explicara con un poquito más de detenimiento y seriedad en qué consiste y me acordé de esta anécdota.
¿Medicina Basada en la Evidencia? Es una mala traducción de Evidence Based Medicine, Medicina Basada en las Pruebas. A lo Santo Tomás: si no lo veo, no lo creo. Si echamos un vistazo a la Wikipedia en busca de una definición sucinta, leemos “La Medicina Basada en la Evidencia, Evidence Based Medicine (EBM)) representa el uso racional, explícito, juicioso y actualizado de la mejor evidencia científica clínica individual con la mejor evidencia clínica externa derivada de los estudios de investigación (MBE; en aplicado al cuidado y manejo de pacientes individuales. La práctica de MBE requiere la integración de la experiencia sistemática“.
Seamos sinceros: tras 6 años de Medicina, tenemos una gran base y hemos aprendido muchas cosas, pero sabemos que hemos elegido una profesión cambiante en la que nos tenemos que actualizar a gran velocidad (muchas veces, actualizarnos antes que el paciente, que llega a la consulta con un tocho impreso de lo que ha encontrado por Internet). Tenemos, además, una gran base teórica y poca base práctica, y la base teórica no siempre es crítica, nos hemos zampado lo que nos pedían para un examen o para el MIR y punto pelota. La mejor manera de aprovechar lo que sabemos y reciclarnos continuamente es apoyarnos en la Medicina Basada en la Evidencia. ¿Y cómo llevamos esto a la práctica?Pues siguiendo estos pasos:
1. Nos surge una duda mientras atendemos a un paciente. Ejemplos: ¿hay algún otro tratamiento para esta enfermedad, aparte de los actualmente considerados? ¿Esta prueba que le quiero hacer a tal paciente es rentable, me da unos datos fiables o hay otra que sea mejor? ¿Esta crema que suele recetarse es realmente efectiva o tiene efecto placebo? ¿O mejor le digo que se haga un emplasto con lechuga y garbanzos machacados mientras anda a la pata coja por la cocina?
2. Nos ponemos a rebuscar en bases de dato, en busca y captura de artículos científicos que resuelvan nuestras dudas. Medline, Cochrane, revistas médicas de la biblioteca del hospital, etc. Horas y horas dándole mil vueltas a las palabras claves para que nos salgan los artículos que queremos, con el diccionario de inglés al lado o la página de Wordreference abierta por si acaso. Y cruzando los deditos para encontrar el artículo completo gratis, que no sea de pago, o que el hospital o la facultad estén suscritos a esa revista.
3. No basta con reunir una gran cantidad de información, hay que separar el grano de la paja, leer de forma crítica. Para ello nos son muy útil la Estadística, asignatura bastante odiada en 1º de carrera, y la Epidemiología, otra que tampoco es que apasione mucho pero es bastante importante en nuestra profesión. ¿Lo que hemos leído tiene validez, el estudio se hizo bien o tiene sesgos? Si unimos nuestra experiencia clínica y los resultados del artículo, ¿surge alguna conclusión importante, coherente, fiable, sólida?Y lo más importante: ¿puedo aplicar esto a mi paciente? En este artículo me dice que un tratamiento a base de molletes con aceite, tomate y jamón realizado en 15 personas de 40-50 años ha dado como resultado unos niveles de colesterol estupendos. ¿Tiene validez un artículo realizado en tan pocas personas y en un segmento de edad concreto? ¿Qué método han usado para elegir a esas personas, ha sido la elección aleatoria o a dedo?¿Todas están en las mismas condiciones o una padece diabetes y la otra hipertensión? ¿Hay pruebas sólidas y contundentes de que si le digo a mi paciente que desayune a diario un mollete con aceite, tomate y jamón va a tener un colesterol bueno estupendo y el malo va a caer en picado?
Volviendo a la anécdota del principio, yo me formulé la pregunta “¿El Thrombocid es realmente efectivo para las piernas cansadas y las varices?”, cogí el manual de MBE que me dió mi profesor, me pasé una tardecita rebuscando en el PubMed y no encontré evidencia alguna que me confirmara lo que hasta el momento había creído. Ya más tarde, hablando de meterse el dedito en la nariz, Ocularis me recordó esos sencillos pasos para cuestionarse si algo nuevo en Medicina (un tratamiento, una práctica, una prueba, lo que sea) es realmente beneficioso y rentable, supera a lo anteriormente conocido y refrenda las hipótesis que nos planteemos mediante el razonamiento.
PD: A todos los compañeros que se presentan mañana al dichoso y temido MIR, mucho ánimo. El año que viene por estas fechas seré yo quien se suba al techo de puros nervios. ¡Suerte!
No, el preservativo no te protege de todas las ITS
19 Enero 2009 at 09:46 | In Sexología | 63 CommentsTags: diques dentales, ETS, preservativos, sexo oral, SIDA, VIH
Cuando tenemos relaciones sexuales, nos planteamos evitar embarazos e ITS. Para ambas cosas, recurrimos al preservativo masculino (mayoritariamente), con la confianza de que con ponérselo y usarlo correctamente, no nos pasará nada de nada ni habrá contagio de ITS de ningún tipo. Es más, desde el Ministerio de Salud, el Menestro nos dice que usemos el coco, sólo con condón, sólo con coco…todo en plan buen rollito.
MEC. Error. El preservativo NO protege de todas las ITS. Antes de que salte alguien a la yugular afirmando que este artículo está patrocinado por la Iglesia Católica y Hazte Oír (que curiosamente siempre salen a relucir en los comentarios cuando se habla de ITS y preservativos), pido que leáis el artículo, que razonéis conmigo y si no estáis de acuerdo, lo manifestéis, pero sin salirse del tema de debate.
Hace tiempo se propuso que el mejor método para evitar el contagio de VIH era el ABC: Abstinence, Be faithful, Condom. Traducción: Abstinencia (lógicamente la mejor forma de no contagiarse es no tener relaciones sexuales, la mejor forma de no tener un accidente de tráfico es no montarse en un coche), fidelidad (estando seguros ambos miembros de la pareja de no padecer ninguna ITS, no echar ninguna canita al aire) y el uso de condones. Cada cual puede elegir la letra que más le guste del método. Me voy a centrar en las letras B y C, ya que evidentemente poquísimas personas se plantean estar a pan y agua.
Be faithful. Es un mal trago para cualquier médico pasar por la experiencia “telenovelesca” de que una persona descubra que luce una hermosa cornamenta al comunicársele que tiene el VIH, o decirle a alguien “mire, tiene que comentarle a su pareja que lo tiene, está en su derecho”.
Condoms.Siguiendo con el supuesto anterior: si decides ponerle excrecencias córneas a tu pareja, por lo menos “plastifícate” y evita sustos de este tipo.
Sin embargo, esto sirve para el VIH, pero no para otras ITS. Dior y la firgen fanta, ¿no nos habían dicho que el condón es estupendo para evitar el contagio de TODAS las ITS? Pues no. Protege frente a ciertas, pero no a todas. Ejemplos:
Las ladillas, esos piojos que están tan ricamente en el vello púbico. Aunque uséis preservativos, las muy cucas saltan de pelito en pelito y se aposentan en los “pelitos” de la otra persona.
La sífilis, ya que si la úlcera sifilítica se localiza en el escroto, monte de venus o labios mayores (zonas no cubiertas por el preservativo que se pueden poner en contacto con la mucosa o con heridas localizadas en los genitales externos) tenemos un porcentaje elevado de posibilidad de contagio.
La sarna, provocada por un ácaro que se mete bajo la piel, que lo mismo se mete en las ingles que en otros lugares. De ingle a ingle y tiro porque me toca.
El molluscum contagioso, que se transmite en el contacto piel con piel, pudiendo localizarse en el pubis, el abdomen, etc. Ahí tampoco hay preservativo que valga.
El virus del herpes VHS-2, localizado en todo el área genital. Vuelta a lo mismo: no se cubre toda la zona, por lo que hay zonas expuestas a las vesículas herpéticas y puede haber contagio
No creo que haga falta que añada más ejemplos para dejar claro que al hablar del preservativo masculino como método de barrera para prevenir ITS no se puede ir a un extremo u otro, calvo o con tres pelucas, decir que no sirve para nada ni creer que tiene una efectividad del 100%. Sí, es un método sencillo y eficaz frente al VIH o la hepatitis B, infecciones bastante serias, pero no es un método que proteja frente a TODAS las ITS, por lo que no se puede decir “me pongo el preservativo y bajo la guardia“. Sí, tiene una efectividad muy alta si es bien usado, disminuye el riesgo, pero no lo elimina por completo. Es más, hay un tema relacionado con esto que a los médicos nos trae de cabeza: el sexo oral. Mucha gente se plantea el uso de preservativo a la hora de practicar una felación, hoy probamos el de sabor a plátano y mañana el de sabor a chocolate. ¿Y en el cunnilingus qué? ¿Al pilón sin miramientos? ¿Nadie se plantea el uso de un condón recortado que sirva de aislamiento y protección, o de un dique dental? Sí, lo que leéis, un dique dental (yo tampoco sabía nada del tema hasta que me lo comentaron recientemente), como membrana protectora, que ya los hay hasta con sabores (de lo que se entera una cuando le da por curiosear).
Este artículo puede plantear una serie de dudas incómodas. Cualquier relación sexual es un riesgo en sí, ya que hay que medir las posibilidades de embarazo y ITS, preguntarse por el historial de ITS que podría tener la pareja y si sabemos protegernos. No nos vamos a poner alarmistas ni predicar el “pan y agua”, pero sí creo necesaria una información veraz y rigurosa,ya que gracias a ella cualquier persona puede decidir mejor, minimizar riesgos y hacerlo conscientemente. La promoción del preservativo masculino porque sí, presentándolo como un escudo antitodo y sin explicar sus pros y sus contras no creo que sea muy acertado por todo lo que he comentado anteriormente.
Para terminar, os dejo con una frase de un profesor de Ginecología, “¿Vosotros sabéis dónde metéis el pitorrito?¿Y estáis seguras de dónde lo meten o han metido vuestros novios?“
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Mitos en torno al SIDA: “Los condones tienen poros y el VIH se puede filtrar por ahí”.
El cerebro-sandía
18 Enero 2009 at 15:41 | In Anatomía, Medicina y arte | 14 CommentsTags: arte aplicado a la Medicina, cerebro, sandía
Hay gente pa tó. Y entre los estudiantes de Medicina, más todavía.
Os presento el tutorial para esculpir una sandía y darle forma de cerebro. Ideal para fiestas con su punto de frikismo, de originalidad, con un toque gore, para Halloween…lo que queráis. Arte relacionado con la Medicina, hasta en la cocina. Echad un vistazo:

¿Le pegarías un bocaíto a esta sandía "cerebral"?
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Antes de hablar de las cremas anestésicas tópicas, me pongo el disfraz de bicho azul comegalletas:





